Cultura «para llevar»

Cultura «para llevar»
Acht Fakten, die Sie über Papierbecher kennen solltenSe habla mucho sobre el uso de vasos de café para llevar en los últimos tiempos.

Se habla mucho sobre el uso de vasos de café para llevar en los últimos tiempos.

Ocho cosas que debes saber sobre los vasos de cartón.

Sabías …
• ... que incluso en la China Imperial, donde se inventó el papel en el siglo II A.C, la gente ya bebía en vasos de cartón con todo tipo de formas, colores y diseños? (1)
• ... ¿Tu vaso solo ha sido tocado por tus labios? Puedes buscar residuos de lápiz labial y otra contaminación en vano. Los vasos de cartón se producen bajo los más altos estándares de higiene, asegurando que pueda disfrutar de manera segura su café. (2)
• ... que la industria del papel ha reducido considerablemente su consumo de agua? Alrededor de 100 ml de agua se utiliza para producir un vaso de cartón. ¿Podrías lavar un vaso reutilizable con tan poca agua? (3)

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Los envases modernos protegen nuestros alimentos para llevar y son reciclablesEl fenómeno «para llevar» y el problema de tirar envases a la basura

El fenómeno «para llevar» y el problema de tirar envases a la basura

Existen tres tendencias, fuertemente interconectadas, que determinan e influyen en el fenómeno «para llevar».

La globalización exige movilidad y nuevas maneras de organizar el trabajo, lo que se traduce en un estilo de vida y unos hábitos laborales y de consumo diferentes. Los horarios y lugares de trabajo, las relaciones laborales y personales, los lugares de residencia y destinos... Todo es continuo movimiento y máxima flexibilidad. Ello requiere disponer de un complejo y cambiante sistema de aprovisionamiento de alimentos y bebidas para llevar al trabajo, a casa o de viaje, así como de una red fija de distribución de comida en las principales unidades organizativas, caso de empresas, colegios, universidades, centros hospitalarios, etc. 

Para que el sistema funcione es necesario contar con unos envases diversificados, funcionales, higiénicos y rentables. La oferta de envases debe adaptarse a unas necesidades también en permanente cambio.

Los vasos «para llevar» son prácticos y populares por motivos de higieneOjos que no ven, corazón que no siente

Ojos que no ven, corazón que no siente

Causas de la falta de concienciación medioambiental y de la deficiente resolución del problema

Muchas personas se desprenden de sus envases «para llevar» ya utilizados tirándolos a la  basura. Este modo de actuar tiene que ver con la desconsideración, la necedad, la falta de educación y otros problemas de carácter, pero también con las reducidas dimensiones de los contenedores de basura y la ausencia de medidas destinadas a castigar esta conducta inadecuada. El hecho de que ensuciemos las ciudades, calles y jardines, esto es, los lugares donde vivimos y trabajamos, se debe a un problema de incultura. Para remediar este problema se requiere educación y control. Japón es un ejemplo de que existe otra manera de hacer las cosas. Allí no nos encontramos basura en las calles, a pesar de la frecuente ausencia de contenedores. Los japoneses no ensucian sus islas ni sus mares, pues se tratan de su fuente principal de alimentos. 

Los vasos desechables recogidos en nuestras calles se destinan normalmente a incineración dado su alto valor calorífico; los ayuntamientos, que destinan sus inversiones a incineradoras de basuras, no están por tanto interesados en el reciclado de materiales. El reciclado de materiales falla también actualmente porque la capacidad disponible es muy pequeña y el proceso resulta complejo a causa del revestimiento plástico que llevan los vasos y a que estos quedan flotando en el interior del desintegrador de pulpa.

Según muchos expertos, los vasos que no pueden recogerse limpios y clasificados por tipos tienen una mejor salida en la incineración. Sería mejor si estuvieran fabricados con materias primas renovables o residuos agrícolas. Hay buenas razones para que las administraciones sanitarias hayan rechazado las propuestas encaminadas a utilizar los vasos «para llevar» como envases reutilizables para su rellenado in situ. Son focos de bacterias y virus.

Cada vez es mayor el consumo de alimentos «sobre la marcha»Sostenibilidad pensando en la próxima generación

Sostenibilidad pensando en la próxima generación

Los jóvenes defienden la conservación de sus medios de subsistencia y conceden gran importancia a la protección del medio ambiente. No obstante, se trata de una generación caracterizada por su espontaneidad, laxismo y despreocupación en cuanto a la «comida para llevar»; el modo de consumo de alimentos no hace sino reflejar el activo ritmo de vida actual. 

Al tirar los envases usados a la basura impedimos su recogida, clasificación y reciclado regulado. Se trata de un problema de amplio calado en relación al cual la asociación alemana de ayuda medioambiental «Deutsche Umwelthilfe» y la «daraus-Kapital schlagen wollende Politiker» han exigido un plan de acción para iniciar su recogida o incluso, llegado el caso, su prohibición. Su razonamiento es el siguiente: hay demasiada basura y nada de reciclado.

Lo cierto es que ha habido que declarar la guerra al problema de arrojar envases a la basura. Muchas ONG, caso de Keep Scotland Tidy, Keep Sweden Tidy, Nederland Schoenen, así como Der Grüne Punkt han unido sus fuerzas como asociación, bajo los auspicios de la UE, para luchar contra la cantidad de desperdicios que se tiran a la basura.

No obstante, es preciso también que la generación más joven forme parte de este modelo para que en el futuro podamos disfrutar nuevamente de unas calles, zonas peatonales, etc. más limpias.
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